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Intentando eternizar el momento que me ha tocado vivir...
viernes, 6 de abril de 2012
akángana (salsa seria): El Sentido de Eddie Palmieri
akángana (salsa seria): El Sentido de Eddie Palmieri: Transcribo directamente unas declaraciones de Eddie Palmieri en las que cuenta cómo le iba la vida allá por 1973: estábamos tocando en un l...
viernes, 30 de marzo de 2012
jueves, 29 de marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
jan saudek
jan saudek
La fotografía es un arte mucho más antiguo que el cine pero su evolución ha tenido una auge vertiginoso desde su invención. Las imagenes más innovadoras y fascinantes, salvo contadas excepciones en nuestros días, se siguen viendo en la fotografía. El cine de los grandes maestros parece ahora una reliquia de un pasado lejano y glorioso que alcanzaba entonces grandes metas visuales y aspiraba a convertirse en el arte del futuro; su eco, en estos tiempos, resulta imprevisible. Es muy probable que si la industria no se hubiera inmiscuido como lo ha hecho en el mundo del séptimo arte, hoy, seguramente, no veríamos una y otra vez la misma pelicula repetida hasta la saciedad. Algo o alguien truncó la evolución del cine. La fotografía, sin embargo, posee una esplendidad salud artística, y sigue utilizando la fascinación como elemento indispensable de su desarrollo. Jan Saudek es ese tipo de fotografos que provocan adhesiones incondicionales o un rechazo visceral, pero nadie cuestiona dos evidencias; es el fotógrafo checo más conocido, y su trabajo posee una singularidad indiscutible.
LOS PERROS DE LA LLUVIA
La fotografía es un arte mucho más antiguo que el cine pero su evolución ha tenido una auge vertiginoso desde su invención. Las imagenes más innovadoras y fascinantes, salvo contadas excepciones en nuestros días, se siguen viendo en la fotografía. El cine de los grandes maestros parece ahora una reliquia de un pasado lejano y glorioso que alcanzaba entonces grandes metas visuales y aspiraba a convertirse en el arte del futuro; su eco, en estos tiempos, resulta imprevisible. Es muy probable que si la industria no se hubiera inmiscuido como lo ha hecho en el mundo del séptimo arte, hoy, seguramente, no veríamos una y otra vez la misma pelicula repetida hasta la saciedad. Algo o alguien truncó la evolución del cine. La fotografía, sin embargo, posee una esplendidad salud artística, y sigue utilizando la fascinación como elemento indispensable de su desarrollo. Jan Saudek es ese tipo de fotografos que provocan adhesiones incondicionales o un rechazo visceral, pero nadie cuestiona dos evidencias; es el fotógrafo checo más conocido, y su trabajo posee una singularidad indiscutible.
LOS PERROS DE LA LLUVIA
domingo, 25 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Tratando de ver más allá de lo obvio, de lo cotidiano.
Via Flickr:
TEXTURES PROVIDED BY www.flickr.com/photos/skeletalmess/sets/72157625757841742/
jueves, 1 de marzo de 2012
La sabiduría como meta
La sabiduría como meta
La arrogancia de la erudición mal concebida siempre ha intentado ignorar el término por considerarlo desactualizado. Sin embargo, pese a la repulsa, la ciencia tradicional y las escuelas que promueven una espiritualidad inmanente han retomado la sabiduría como objeto de estudio. La inmanencia sostiene que el contacto con lo “valores superiores” y la búsqueda del sentido, no nos llega desde el infinito cósmico, sino que salen de nosotros, de habitar nuestro ser creativamente.
Cuando se desplegó la filosofía helenística (escépticos, estoicos, epicúreos, cínicos) se habían perdido los puntos de referencia políticos e ideológicos. La muerte de Alejandro Magno, creo infinidad de monarquías y gobiernos desconectados del un poder central en extinción y la “polis” (ciudad/política) quedó diluida en nuevas cosmologías. Había que sobrevivir, había que salvarse y salvar al hombre, había que retomar el mando sobre sí mismo, crear un autogobierno del individuo para el individuo. Así, la idea del sabio y la sabiduría, van convirtiéndose en una opción existencial, en una elección vital de hacia dónde dirigir y cómo canalizar las potencialidades humanas. La sabiduría fue perfilándose cada vez más como el arte de vivir, una manera de habitar el mundo que traía aparejada la serenidad del espíritu, la libertad interior y una conciencia de participación universal. La coherencia fue más importante que la originalidad y el actuar moralmente, de manera justa y racional, ocupó el espacio vital de la mente. Filosofía y psicología para tiempos difíciles, como los nuestros. “Saber la vida” fue tan o más importante que estudiarla científicamente.
La sabiduría es el estado final del desarrollo humano, su máxima expresión. Es un sistema de experto, básicamente pragmático, que te dice qué hacer ante los conflictos de la vida cotidiana, qué medios utilizar para planear y manejar las contingencias que te permitan acceder a una buena vida. Nada de “vanos deseos” o necesidades superfluas, solamente aquello que permita una existencia positiva donde se entrelace el “yo” con los otros, lo intrapersonal con lo interpersonal. Pura inteligencia práctica. La inteligencia analítica funciona para problemas que son definidos claramente y que solo tienen una respuesta correcta (vg. matemáticas). Pero la inteligencia práctica tiene que ver con problemas donde prima la vaguedad y que suponen soluciones múltiples. Tal como es la vida. Por eso la sabiduría no se enseña de manera explícita y sistematizada, sino que se absorbe a través de la experiencia. Es un conocimiento tácito que cuesta explicar y sustentar en reglas lógicas. En palabras de Montaigne: “Algunos podemos eruditos en con el saber ajeno, solo pódennos ser sabios de nuestra propia sabiduría” (Ensayos, I, 25)
La sabiduría no solo aporta conocimiento, transforma el ser. Va más allá del saber conceptual, lo supera en lo concreto, ya que se despoja de lo que le es ajeno en el aquí y el ahora. La sabiduría se concentra en lo que importa, en lo que nos permite una vida plena y satisfactoria.
El sabio se contenta con vivir la cotidianeidad en reposo, alegre y libre de cualquier dependencia o éxito superficial que comprometa el “yo” y lo induzca por un camino equivocado. Entonces la felicidad es algo muy distinto a las posesiones, el poder, el uso y abuso de la moda, la belleza, la fama o al dinero. Se encarna más bien en cierta armonía con uno mismo, los otros, el mundo y el futuro. En algún lugar leí un cuento sobre un hombre muy adinerado, que cada noche abría su caja fuerte y sacaba sus títulos, su dinero y sus joyas. Las colocaba sobre una mesa y las miraba por varios minutos, antes de repetirse a sí mismo: “Yo te poseo, tu no me posees a mi”. Es la lucha por el poder. El sabio conoce sus limitaciones y los riesgos del tener, la sabiduría se los indica
Cuando se desplegó la filosofía helenística (escépticos, estoicos, epicúreos, cínicos) se habían perdido los puntos de referencia políticos e ideológicos. La muerte de Alejandro Magno, creo infinidad de monarquías y gobiernos desconectados del un poder central en extinción y la “polis” (ciudad/política) quedó diluida en nuevas cosmologías. Había que sobrevivir, había que salvarse y salvar al hombre, había que retomar el mando sobre sí mismo, crear un autogobierno del individuo para el individuo. Así, la idea del sabio y la sabiduría, van convirtiéndose en una opción existencial, en una elección vital de hacia dónde dirigir y cómo canalizar las potencialidades humanas. La sabiduría fue perfilándose cada vez más como el arte de vivir, una manera de habitar el mundo que traía aparejada la serenidad del espíritu, la libertad interior y una conciencia de participación universal. La coherencia fue más importante que la originalidad y el actuar moralmente, de manera justa y racional, ocupó el espacio vital de la mente. Filosofía y psicología para tiempos difíciles, como los nuestros. “Saber la vida” fue tan o más importante que estudiarla científicamente.
La sabiduría es el estado final del desarrollo humano, su máxima expresión. Es un sistema de experto, básicamente pragmático, que te dice qué hacer ante los conflictos de la vida cotidiana, qué medios utilizar para planear y manejar las contingencias que te permitan acceder a una buena vida. Nada de “vanos deseos” o necesidades superfluas, solamente aquello que permita una existencia positiva donde se entrelace el “yo” con los otros, lo intrapersonal con lo interpersonal. Pura inteligencia práctica. La inteligencia analítica funciona para problemas que son definidos claramente y que solo tienen una respuesta correcta (vg. matemáticas). Pero la inteligencia práctica tiene que ver con problemas donde prima la vaguedad y que suponen soluciones múltiples. Tal como es la vida. Por eso la sabiduría no se enseña de manera explícita y sistematizada, sino que se absorbe a través de la experiencia. Es un conocimiento tácito que cuesta explicar y sustentar en reglas lógicas. En palabras de Montaigne: “Algunos podemos eruditos en con el saber ajeno, solo pódennos ser sabios de nuestra propia sabiduría” (Ensayos, I, 25)
La sabiduría no solo aporta conocimiento, transforma el ser. Va más allá del saber conceptual, lo supera en lo concreto, ya que se despoja de lo que le es ajeno en el aquí y el ahora. La sabiduría se concentra en lo que importa, en lo que nos permite una vida plena y satisfactoria.
El sabio se contenta con vivir la cotidianeidad en reposo, alegre y libre de cualquier dependencia o éxito superficial que comprometa el “yo” y lo induzca por un camino equivocado. Entonces la felicidad es algo muy distinto a las posesiones, el poder, el uso y abuso de la moda, la belleza, la fama o al dinero. Se encarna más bien en cierta armonía con uno mismo, los otros, el mundo y el futuro. En algún lugar leí un cuento sobre un hombre muy adinerado, que cada noche abría su caja fuerte y sacaba sus títulos, su dinero y sus joyas. Las colocaba sobre una mesa y las miraba por varios minutos, antes de repetirse a sí mismo: “Yo te poseo, tu no me posees a mi”. Es la lucha por el poder. El sabio conoce sus limitaciones y los riesgos del tener, la sabiduría se los indica
miércoles, 29 de febrero de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
sólo faltan dos con mi Nro. 27!
"FERNANDO LUNA", JOFERLUNA, "FOTOGRAFOS VENEZOLANOS", VENEZUELA, LIGHTROOM, PHOTOSCAPE, CONCEPTUAL,"POESÍA VISUAL", MINIMALISMO, CANON, "EOS 1000D", "BLANCO Y NEGRO", "BLACK AND WHITE", #unafotoxdíax29días
domingo, 26 de febrero de 2012
#unafotoxdíax29días. Propuesta #26 Un prejuicio inconfesable
El prejuicio surge por conveniencia, para discriminar, descartar o dominar a otras personas o aceptarlas preferentemente, sin tener remordimientos y sin reflexionar si eso es bueno o malo, o si es una opinión objetiva o subjetiva. Comúnmente es una actitud hostil o, menos frecuentemente, favorable hacia una persona que pertenece a determinado grupo simplemente por el hecho de pertenecer a ese grupo, en la presunción de que posee las cualidades negativas o positivas atribuidas por muchas personas al mismo. La opinión se produce respecto del grupo prejuiciado y después incorpora al individuo.
El prejuicio es una evaluación preconcebida de las personas, una idea preconcebida que se tiene sobre los otros.
El prejuicio consiste en tener una opinión o idea acerca de un miembro de un grupo sin realmente conocer al individuo. La antipatía suele basarse en información pasada y en la experiencia con un individuo en particular.
La extensión de las propias experiencias negativas al caso general se puede considerar como sesgo. Por ejemplo, una persona que ha tenido una serie de relaciones negativas con miembros del sexo opuesto puede desarrollar un prejuicio contra ese sexo, y asumir así que los factores que dañan las relaciones siempre están presentes en ese sexo, y adoptar el conjunto de prejuicios que se conoce como sexismo. O, si una persona ha crecido con el concepto de que los miembros del grupo «X» tienen ciertas características, debido a un encuentro pasado amargo con un X, puede asumir que todos los miembros del grupo son X y tratar a todos los miembros de ese grupo en función de esa experiencia: racismo, prejuicios relacionados con la lengua (tratar ciertas variantes dialectales de un idioma como si no fueran idiomas, por ejemplo), intolerancia religiosa, homofobia o el rechazo de alguien porque su estirpe política es diferente de la propia.
En otros casos, está relacionado con el tribalismo. A los jóvenes de un grupo, en una educación temprana, se enseña que ciertas actitudes y valores son los «correctos». Se forman opiniones sin sopesar la evidencia en ambos lados del asunto considerado. Muchos comportamientos prejuiciosos se forman en la infancia al emular la forma de pensar y hablar de los mayores, sin intención maliciosa por parte del niño. El adulto prejuicioso puede incluso sorprenderse al oír una sarta de improperios y de sus propias opiniones a medio cocinar sobre ciertos grupos de boca de sus hijos e hijas (especialmente en lugares y momentos inoportunos).
sábado, 25 de febrero de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
Propuesta Nro. 24 a #unafotoxdíax29días
"FERNANDO LUNA", JOFERLUNA, "FOTOGRAFOS VENEZOLANOS", VENEZUELA, LIGHTROOM, PHOTOSCAPE, CONCEPTUAL,"POESÍA VISUAL", MINIMALISMO, CANON, "EOS 1000D", "BLANCO Y NEGRO", "BLACK AND WHITE",
jueves, 23 de febrero de 2012
una foto por día por 29 días - DÍA 23
"FERNANDO LUNA", JOFERLUNA, "FOTOGRAFOS VENEZOLANOS", VENEZUELA, LIGHTROOM, PHOTOSCAPE, CONCEPTUAL,"POESÍA VISUAL", MINIMALISMO, CANON, "EOS 1000D", "BLANCO Y NEGRO", "BLACK AND WHITE", #unafotoxdíax29días
miércoles, 22 de febrero de 2012
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